He-Man ha vuelto al cine. Sí, ese He-Man: el señor rubio que resolvía los problemas de Eternia levantando una espada, soltando un grito y convirtiéndose en el anuncio definitivo de un gimnasio intergaláctico. Después de décadas de proyectos muertos, guiones evaporados y productores jugando a pasarse la patata caliente, He-Man y los Masters del Universo ya está entre nosotros.
La película de Travis Knight se estrenó en cines el 5 de junio de 2026 y ya puede verse en Prime Video. Dura 2 horas y 23 minutos, está protagonizada por Nicholas Galitzine y llega con una misión bastante puñetera: hacer que un universo nacido para vender muñecos parezca épico sin fingir que no nació para vender muñecos.
¿Lo consigue? Sorprendentemente, sí. Casi siempre. Y cuando no, al menos hay un tigre gigante, esqueletos chillones y metal suficiente para alimentar tres festivales de verano.
Crítica sin destripes: aquí no vamos a fastidiarte las sorpresas. Skeletor ya tiene bastante con intentar conquistar Eternia como para que encima le reventemos el argumento.
Un héroe atrapado entre Recursos Humanos y Grayskull
La historia parte de una idea sencilla: Adam lleva quince años en la Tierra, separado de Eternia y buscando la Espada del Poder. En lugar de empezar como el bárbaro aceitado que todos recordamos, lo encontramos sobreviviendo en una oficina y trabajando en Recursos Humanos. El hombre más poderoso del universo rellenando formularios. Eso sí que es fantasía oscura.
Cuando la espada reaparece, Adam regresa a una Eternia sometida por Skeletor. Allí se reúne con Teela y Duncan, descubre qué significa realmente eso de “tener el poder” y se mete de cabeza en una aventura de origen bastante clásica. No hay ingeniería narrativa marciana: hay héroe perdido, reino ocupado, grupo de colegas y villano con complejo de estrella del glam.
El guion no inventa la rueda, pero tampoco intenta vendernos una rueda cuadrada como si fuera cine de autor. Va al grano, sabe cuándo ponerse solemne y, sobre todo, entiende que pronunciar “Grayskull” con absoluta seriedad requiere una pequeña sonrisa cómplice.
Nicholas Galitzine no viene a pedir perdón
El gran acierto de Galitzine es que no interpreta a Adam como un armario empotrado con peluca. Su versión tiene inseguridades, ternura y una relación bastante sana con sus propias emociones. Puede blandir una espada del tamaño de una tabla de surf sin convertirse en un anuncio de masculinidad rancia.
Cuando llega el momento de transformarse, el actor se entrega por completo al disparate. No hay vergüencita, ironía defensiva ni mirada a cámara pidiendo auxilio. Cree en He-Man, y esa convicción evita que la película se convierta en una parodia involuntaria.
Camila Mendes aporta carácter a Teela e Idris Elba puede decir la frase más absurda del libreto como si estuviera recitando a Shakespeare desde lo alto de una montaña. El reparto secundario está hasta arriba de nombres y criaturas, quizá demasiado: algunos apenas tienen tiempo para saludar antes de que la película saque otro muñeco de la caja.
Skeletor, emperador del drama y de la laca
Luego está Jared Leto como Skeletor. Una elección que sonaba peligrosa sobre el papel y que aquí funciona precisamente porque nadie intenta echarle el freno. Su villano entra en cada escena como si acabara de ganar Eurovisión representando al Inframundo: capa, pose, voz de ultratumba y cero interés por la moderación.
Skeletor no es un villano de profundidad shakespeariana, pero tiene presencia y entiende perfectamente el tono de la función. Alison Brie como Evil-Lyn le da una réplica estupenda, aunque la película podría haberle dejado bastante más espacio. Entre tanto músculo, robot, hechicera y felino cabreado, alguien tenía que pagar la factura del montaje.
Eternia luce como la portada de un disco de metal
Visualmente, la película abraza la mezcla imposible que siempre fue Masters del Universo: castillos de fantasía, tecnología espacial, armaduras que desafían cualquier convenio laboral y criaturas que parecen diseñadas durante una sobremesa especialmente larga.
Hay decorados y vestuario con personalidad, acción legible y una banda sonora que entiende que esta historia necesita guitarras, percusión y volumen. Cuando todo encaja, parece que la portada de un disco de heavy metal hubiera cobrado vida y hubiese recibido un presupuesto obsceno.
No todo el espectáculo aguanta igual de bien. Algunos efectos digitales cantan más que Skeletor en un karaoke y ciertos fondos tienen ese acabado de “hemos construido un universo entero cinco minutos antes de entregar”. No arruina la aventura, pero sí recuerda que hasta el poder de Grayskull tiene límites presupuestarios.
Dos horas y veintitrés minutos son mucho pectoral
El principal enemigo de He-Man no es Skeletor: es la duración. La película tiene energía, pero 143 minutos son demasiados para una historia tan directa. El segundo acto acumula explicaciones y secundarios como si temiera no volver a tener otra oportunidad de enseñarnos todo Eternia.
También se nota la obligación de colocar piezas para posibles continuaciones. Hay nombres, guiños y apariciones que harán levitar al fan veterano, pero que pueden sonar a lista de la compra para quien solo recuerde al personaje por los memes. La nostalgia funciona mejor cuando condimenta el plato; aquí, de vez en cuando, alguien desenrosca la tapa del bote.
Aun así, Knight mantiene el corazón de la película en Adam y evita que el festival de referencias se coma por completo al protagonista. Debajo de las hombreras, el mensaje es sencillo y hasta bonito: la fuerza sirve de poco si no sabes para qué usarla ni con quién compartirla.
Veredicto gamberro
He-Man y los Masters del Universo es una aventura de fantasía grande, ruidosa y orgullosamente hortera. Tiene un argumento previsible, CGI irregular y más metraje del que necesita, pero compensa sus tropiezos con carisma, buen humor y un respeto contagioso por la locura original.
No reinventa el blockbuster ni falta que le hace. Quiere darte espada, músculo, magia, tigres y un Skeletor pasado de vueltas; te da exactamente eso y lo envuelve en una historia con bastante corazón. Si aceptas el trato, hay dos horas largas de diversión palomitera esperando al otro lado del portal.
Nota gamberra: 7,5 Espadas del Poder sobre 10. Media espada se la ha comido Cringer. No vamos a discutir con un gato de ese tamaño.
• • •
Ficha rápida
- Título: He-Man y los Masters del Universo
- Dirección: Travis Knight
- Reparto principal: Nicholas Galitzine, Camila Mendes, Idris Elba, Alison Brie y Jared Leto
- Duración: 2 h 23 min
- Estreno en cines: 5 de junio de 2026
- Dónde verla: Prime Video
Fuentes y créditos
La ficha, la sinopsis y la disponibilidad se han contrastado en la página oficial de la película en Prime Video. Imágenes promocionales © Amazon MGM Studios, utilizadas con fines informativos y de crítica.