Llevamos más de una década esperando la secuela de uno de los mayores fenómenos de la historia del entretenimiento. Grand Theft Auto VI ya está en el horizonte y, como era de esperar, cada pequeño detalle o rumor desata una tormenta en redes sociales.
La última gran polémica no viene por la física del pelo de Lucía o por el tamaño del mapa de Leonida, sino por lo que nos va a costar sacarlo de la tienda: el rumor de una subida de precio que rompería la barrera psicológica actual.
¿Un nuevo estándar de precios?
En los últimos años nos hemos acostumbrado, de mala gana, a que los juegos triple A pasen de los tradicionales 60 o 70 euros a los 80 euros actuales en sus versiones básicas de consola. Pero los analistas financieros sugieren que Take-Two (dueña de Rockstar) podría tantear el mercado cobrando aún más por GTA VI, justificándolo con el astronómico coste de desarrollo y el valor que ofrece un juego en el que pasarás cientos de horas.
¿Es justificable?
- Costes de producción brutales: Se estima que el presupuesto de desarrollo de GTA VI podría superar los 1.000 millones de dólares, convirtiéndose en el producto de entretenimiento más caro de la historia.
- Monopolio de atención: Rockstar sabe que, valga lo que valga, la gente va a comprar su juego en masa el primer día.
- El factor 'GTA Online': El componente multijugador garantiza que muchos usuarios no comprarán otro juego en años, amortizando el gasto inicial.
La respuesta de la comunidad
Por supuesto, los jugadores no están precisamente dando palmas con las orejas. Muchos argumentan que la industria ya exprime demasiado al consumidor con microtransacciones, pases de batalla y ediciones coleccionista digitales que no traen ni el juego físico.
Si GTA VI se vende a 85 o 90 euros en su edición estándar, podría sentar un precedente peligroso que el resto de distribuidoras no tardarían en imitar.
La opinión del Gamberro
Seamos sinceros: aunque cueste 90 pavos, la inmensa mayoría de nosotros va a estar haciendo cola en la tienda o dándole al botón de descargar a las 12 de la noche del día de lanzamiento. Rockstar juega con esa ventaja competitiva única.
Pero que pasemos por el aro no significa que nos guste. Subir el precio base en un momento de crisis económica generalizada se siente como un puñetazo en el estómago a la comunidad que ha mantenido vivo GTA V comprando tarjetas Tiburón durante doce años.
Estaremos atentos a los anuncios oficiales de Rockstar. Mientras tanto, id ahorrando o id vendiendo algún riñón en el mercado negro, porque Vice City nos espera y no va a ser barata.